La evidencia científica aportada por esta disciplina revolucionará a corto y medio plazo nuestro sistema educativo

La neurociencia es una disciplina joven que estudia cómo se comporta el sistema nervioso humano desde diversos puntos de vista. La aplicación de la neurociencia en los campos de la pedagogía y la memorización será la clave para mejorar el sistema educativo en un futuro muy próximo.

Tal y como afirma el profesor David Bueno, autor del libro Neurociencia para Educadores, “los nuevos conocimientos no determinan modelos de educación pero pueden ayudar a perfilar estrategias educativas más eficientes”. Podemos afirmar que la neurociencia por tanto contribuirá a revolucionar las técnicas de estudio que ya se aplican actualmente.

Los hallazgos de expertos como el profesor Bueno confirman por tanto mediante la ciencia lo que seguramente ya intuían los mejores educadores:

  • La instrucción pasiva no funciona: la práctica y reelaboración de la información nos ayudan a retenerla durante más tiempo.
  • Sin emociones no aprendemos. Concretamente, el placer deja una huella a medio largo plazo que incita a saber más.
  • El trabajo cooperativo y colaborativo son esenciales. El cerebro percibe de gran utilidad aquello que le aporta una mayor aceptación, valoración y reconocimiento social.
  • Cuanto más te interesa un tema, más quieres aprender sobre ello

La manera en que se nos presentan los contenidos es muy importante a la hora de asimilarlos y recordarlos mejor. A rasgos generales, el contenido interactivo que nos aporte un “feedback” inmediato es el que mejor funciona para todos.

Evidencia científica, ante todo

Por otra parte, los neurocientíficos alertan de que existen una serie de mitos muy extendidos entre los educadores y la sociedad en general: hasta hace bien poco se creía en la eficacia de ajustar los estilos de estudio a cada alumno (visual, auditivo, kinético…). Un grupo de neurocientíficos británicos publicó una carta abierta recientemente en la que advertían sobre la escasa evidencia y las consecuencias negativas de esta y otras populares creencias.

Por ello, los neurocientíficos hacen hincapié en la importancia de basarse siempre en los métodos y técnicas que estén científicamente respaldados. ¿Cómo aprende el cerebro? ¿Qué políticas debería impulsar a administración para corregir las desventajas psicosociales de algunos alumnos? ¿A qué edad conviene empezar a impartir una educación formal? Los profesionales como pedagogos, neurólogos y biólogos ya se basan en la evidencia aportada por la neurociencia para dar respuesta a estas y otras preguntas.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *